domingo, 10 de agosto de 2008

Un atardecer en Es Clot d'es Moro

Es Clot d'es Moro es uno de los muchos rincones maravillosos que tiene la isla de Mallorca. He bajado tantas veces la infinita escalera que lleva a la cala, que ya hace tiempo que perdí la cuenta de los días que he pasado allí. Lo que no he podido olvidar son los miles de recuerdos que me vinculan a este sitio. Las mañanas con los amigos prieguenses que venían a visitarnos en verano, los tranquilos días de invierno tendido al sol después de bucear, las desestresantes escapadas al salir del trabajo, los atardeceres esperando ver aparecer el rayo verde ...
Es Clot d'es Moro es reserva marina y por tanto un lugar ideal para sumergirse y disfrutar de un extraordinario paisaje submarino. No es difícil encontrar una morena resguardada en su refugio, o un pulpo encaramado a las paredes rocosas, o un nudibranquio paseando por el fondo arenoso junto a las praderas de posidonia. Las puestas de sol allí son fantásticas en cualquier época del año, el astro rey se zambulle cada tarde en el mar sin importarle la temperatura del agua, él no necesita traje de neopreno como nosotros. Además, por ahora no parece ser un sitio demasiado frecuentado por las cada vez más abundantes embarcaciones de recreo, por lo que la valiosa tranquilidad aún habita esta rocosa esquina del Mediterráneo. El pasado viernes disfrutamos Anabel y yo una deliciosa tarde allí, y que el mar estuviese un poco movido no fue ningún obstáculo para que estos dos valientes exploradores se diesen un buen chapuzón. Después, cena en una terraza palmesana al aire libre, alguna cerveza para rehidratarnos, y para redondear el día un poco de blues junto a la Catedral. Cada vez me parece más cierto eso que dicen de "¡qué bien que se vive en Mallorca!".

1 comentario:

Unknown dijo...

Que bien se vive en Mallorca! jeje