viernes, 1 de agosto de 2008

Cena en la Cala del Delta

La pasada noche del 31 de Julio tuvimos el placer de cenar en el incomparable escenario natural que ofrece el enclave mallorquín de la Cala del Delta. Los más tempraneros pudieron disfrutar de una bella puesta de sol sobre las apacibles aguas del Mar Mediterráneo, cuya temperatura era ideal para compartir un relajante baño con las criaturas marinas en ese preciso momento en el que todo nuestro cuerpo se resiente del trabajo realizado durante la jornada. Bajo el agua dinámicos grupos de salpas nadaban al unísono ramoneando entre parches de algas, mientras que las castañuelas se acercaban con curiosidad para observarnos, seguramente preguntándose quienes serían aquellos extraños visitantes de última hora. Poco a poco fue llegando la noche y con ella el resto de nuestro grupo. El cielo estaba pletórico de estrellas y nuestra improvisada mesa de marès lo estaba aún más de deliciosas viandas caseras. Un desafortunado malentendido a la hora de precisar el lugar exacto de la cala forzó el regreso a casa de uno de nosotros tras haber buscado durante largo rato sin encontrarnos. Marina y Miquel nos deleitaron con un formidable pastel de espárragos que hizo las delicias del personal. Alejandro y Cecilia nos acercaron lo mejor de la cocina de Méjico materializado en un fantástico (¡y picante!) lebrillo de setas con salsa de tomate. Mar demostró quién es la reina de la cocina con un colorido bol de Taboulé. Carlos Villacorta combinó lo mejor de la huerta mediterránea para hacer un fantástico gazpacho. Nando triunfó con sus empanadas de pescado. La imprescindible tortilla de patatas vino de la mano de Anabel y de un servidor. Joan endulzó nuestros paladares con sus dos tartas "made in Lloseta" de manzana y de chocholate respectivamente. Maria, tras una dura búsqueda y unas cuantas llamadas de teléfono nos pudo localizar y refrescó el ambiente con unos más que bienvenidos cubitos de hielo. El ambiente estuvo amenizado por la guitarra de Nando, consagrado definitivamente como artista revelación del verano que se inspiró para ofrecernos un repertorio combinado de cantos religiosos recuperados de nuestras reminiscencias como antiguos alumnos Maristas y de temas de legendarias bandas como Los Suaves, Extreme y otras hierbas. Mikel se defendió como pudo (aunque no tuvo mucho que hacer) en una encarnizada batalla de flashes con nuestras cámaras digitales. Los mosquitos no fueron ningún problema porque nuestras chicas venían bien provistas con toda suerte de repelentes (¿qué sería de nosotros sin ellas?). Los más osados del grupo (osados viene de oso, por lo que roncamos por las noches) nos dimos un último baño digestivo a la 1 de la madrugada y descubrimos junto a la orilla miles de pequeños dinoflagelados bioluminiscentes que nos hicieron alucinar. A la 1:30 el sueño empezaba a hacer estragos entre el personal, así que foto de familia y a casa, que aunque mañana sea dia 1 de Agosto toca trabajar (¡la ciencia es una dama cruel!). La frase del día: " Si no fuera por estos raticos ...". Hasta la próxima. Un abrazo, Jose.

3 comentarios:

Marina dijo...

Me voy a estrenar como comentarista:

Quedas totalmente contratado como reportero de cenas-fiestas-otros eventos del grupo!!

Muchas gracias!!

Marina

Marina dijo...

Hola! Soc na Mar... però com que no tenc gmail na Marina m'ha deixat el seu ;-)
Gràcies Jose per aquesta petita i agradable recompilació d'una bona vetllada!
M'apunt a les següents...
Mar

Cecilia dijo...

Hola Jose, vaya manera de narrar...fue una noche para mi muy excitante y muy extraña ya que fue mi primer contacto con Mallorca y la verdad que el platillo que lleve no era tan bueno pero bueno...afortunadamente has tenido la opotunidad de probar mas de mi cocina jajaja..somo unos frikies de la cocina y la ciencia!!!!