jueves, 24 de junio de 2010

El acuario comunitario

No se encuentra en su época de mayor esplendor, pero incluso así no deja de atraernos con su misterioso magnetismo. Es relajante al tiempo que excitante. A veces tenemos la impresión de que sus moradores nos reconocen al pasar por delante del cristal. Suben y bajan pidiendo su ración diaria, que una vez conseguida deviene en ese divertido baile asociado al frenesí alimenticio. No tan bulliciosas las plantas crecen en silencio, y lentamente van lanzando brotes y esquejes tejiendo ese vivo entramado verde que constituye la verdadera personalidad de este ecosistema casero tan singular.

jueves, 10 de junio de 2010

Guppies

Son fáciles de mantener, aunque no por ello su reproducción deja de ser apasionante. Los guppies son peces prolíficos y agradecidos, activos y coloreados. Entre los meses de Marzo y Abril obtuve multitud de crías a partir de cuatro hembras grávidas empleando parideras. Acondicioné un acuario de 80 litros con plantas naturales (Hygrophila, Elodea y Cabomba) y dos separadores de metracrilato perforado, de modo que obtuve tres espacios separados. En el primero de ellos se desarrollaban los alevines, los cuales trasladaba selectivamente a cada uno de los dos departamentos restantes conforme se iban diferenciando en machos o en hembras. Al mantener los sexos separados los guppies no invierten recursos en reproducción, maximizando así su crecimiento. En las primeras fases de su desarrolló los alimenté a base de larvas nauplio de Artemia salina que criaba en un formidable dispositivo ideado y fabricado por mi hermano (que es un crack). Conforme iban creciendo complementaba su dieta con alimento en escamas, incluyendo complementos vegetales y pigmentos, y con larvas de mosquitos y de Daphnia congeladas. Cuando tengan unos seis meses habrán alcanzado su tamaño adulto y comenzaré a reproducirlos de manera selectiva aprovechando otra de las ventajas de mantener a los sexos separados: las hembras permanecen vírgenes. El gran reto es conseguir hacer todo esto sin llenar la casa de acuarios, pero en principio parece que lo podremos conseguir. Lo mejor de todo es sentarse delante de ellos para observarlos largo y tendido, es entonces cuando la tensión arterial y el pulso caen en picado, y cualquier preocupación se aleja de la mente como si se disolviese en el agua.


martes, 21 de julio de 2009

Al trabajo pedaleando

Entre los mejores momentos de cada día se encuentra el trayecto de casa al trabajo. Si lo hiciese en coche sería aburrido, insípido y contaminante, sin embargo sobre la bici es bien diferente. El ejercicio físico, el sol (o la lluvia) y la brisa me proporcionan la dosis apropiada de endorfinas, además de un estupendo apetito y ritmo de sueño. Cada día al pedalear me pregunto cómo sería si mis congéneres se decidiesen a superar su dependencia del automóvil y se desplazasen en bicicleta. A buen seguro que gozaríamos de un aire más puro y menos enrarecido por el mal humor que se engendra volante en mano. ¿Te lo imaginas?

martes, 5 de mayo de 2009

Memorable Jornada

Hoy las ocho horas de mi jornada laboral me parecieron cuanto menos dieciséis, y mientras pedaleaba de regreso a casa la verdad es que tan sólo pensaba en ir al mar a desconectar. Dicho y hecho, en un santiamén nos pusimos de acuerdo Javi, Mario y servidor para vernos en el Delta a eso de las siete. El mar también puso de su parte y se nos mostró calmado, transparente y mucho menos frío que en la última inmersión que hice con Chico en el mismo lugar dos semanas antes. Nada más entrar me topé con una pequeña raya, lo cual nos animó a seguir buscando para ver si encontrábamos un banco más numeroso con el que disfrutar observando. A pesar de que el escenario era inmejorable, no estábamos teniendo demasiada suerte en nuestra búsqueda. Un cinturón de venus, alguna sepia, un dentón, varias especies de medusas y ctenóforos ... pero nada de rayas. Fué de regreso a la orilla cuando de repente se nos detuvo el corazón. En el fondo, sobre la arena a unos 4 metros de profundidad pudimos contemplar lo que para mí ha sido el animal marino más sorprendente que he visto hasta ahora. Una raya de aproximádamente tres metros de longitud nos observaba pasivamente desde el fondo. Nunca olvidaré lo pequeños que se veían mis intrépidos compañeros cuando buceaban cerca de ella, ni tan siquiera la longitud de las aletas de apnea sumada a la de sus propios cuerpos daban para cubrir la formidable extensión del animal. ¡Qué pequeños nos sentíamos a su lado! Al mirarla tenía la certeza de estar ante un ser de mayor edad que yo, y estoy casi convencido de que cuando nací esta formidable criatura ya habitaba el azul. Su presencia nos infundiá respeto al tiempo que fascinada admiración, y tras un buen rato deleitándonos con su contemplación decidimos dejar de molestarla con nuestra insolente curiosidad. Sin duda que ésta ha sido una jornada memorable, y siempre recordaré este tarde como la de "el día en que vimos a la raya gigante". Qué feliz nos hace la Naturaleza cuando de vez en cuando nos muestra tesoros como este. No tenemos muy claro qué hacia este animal tan cerca de la costa, pero sea cual sea el motivo le deseamos todo lo mejor. Lo que es yo, aún estoy alucinando ... ¿habrá sido un sueño?

domingo, 3 de mayo de 2009

Coll d'Honor

Hoy no escuché ni el despertador, pero Javi y su paciencia me esperaron y al final pudimos salir a rodar juntos. Soplaba un poco de viento así que decidimos acercarnos a la Tramuntana y dejar la salida por el llano para otro día. De S'Esgleieta subimos hasta Bunyola, donde tomamos la deliciosa carretera que pasa por Orient y desciende luego hasta Alaró. La primavera ha vestido a los campos de un verde radiante, y la temperatura era tan cálida que durante el regreso nos ha parecido incluso veraniega. Al pasar por los valles más altos de la sierra me invadían unas ganas enormes de quedarme a vivir allí para siempre, hasta el punto de llegar a sentir un suerte de envidia sana de cualquier criatura que en la zona veía. La floración está en su punto álgido y los que somos un poco sensibles a las altas concentraciones de polen lo hemos notado, pero aún así hemos realizado una subida a buen ritmo. Ahora sí que estamos preparados para empezar la semana con las pilas cargadas. ¡Que nos dure al menos hasta la salida del próximo fin de semana!
Nota: La señal que heroicamente sostenemos en la fotografía ya estaba rota cuando coronamos el Coll d'Honor

sábado, 2 de mayo de 2009

Al horno de leña

De primero unos entrantes de coca de trampó, ensaladas variadas, cervecilla y solecito. De segundo un buen trozo de cordero al horno de leña con patatas asadas servido con vino tinto. De postre ensaimada de avellana, pastel de naranja y una de las famosas cocas de naranja y chocolate del Tío Mario. ¿Acaso existe mejor manera de empezar el mes de Mayo? Los pequeños correteando y jugando, los mayores conversando y descansando. Inmejorable compañía, agradable conversación, música en vivo, té, café, licor, abejarucos y águilas calzadas ... ingredientes básicos para un rato mágico. Hemos echado en falta a algún despistado que se confundío con la hora de su vuelo de regreso a Mallorca, pero eso lo arreglaremos repitíendo el encuentro dentro de poco ... ¡qué remedio!
Salud compañeros

jueves, 30 de abril de 2009

Soneto del Mar y la Princesa










He soñado con un Mar ancho y brillante
tan sólo habitado por la Luz y su Pureza
guardado desde lo alto por una Princesa
de tierna mirada y cabello ondulante

La Brisa y el Sol buscan su semblante
se embriagan las olas con tanta belleza
paisaje perfecto en la Naturaleza
delirio furtivo de sueño de amante

Quiero ser de esa Costa habitante
y borracho entre las Olas
saberme siempre protegido

Quiero ser como la Brisa galopante
y si me despierto a solas
volar hasta dar Contigo

martes, 21 de abril de 2009

Gastronomía y Tradición

Los productos tradicionales de Semana Santa que se elaboran en mi pueblo me encantan. Como cada año mi madre ha preparado un buen surtido de estas deliciosas obras de arte gastronómico. Mis favoritos son los pestiños y las empanadillas, tanto de sidra como de cabello de ángel. Los palillos de santo tampoco están nada mal, son una de esas comidas en las que tras probarlas ya no puedes detenerte. Los hornazos son más complicados de hacer, pero para eso están ahí mis tíos que son unos verdaderos maestros. Disfrutar de todo esto junto a la familia en esta época del año en la que la primavera empieza a asomar las orejas es maravilloso. Que vengan muchas Semanas Santas más.

domingo, 19 de abril de 2009

Veinti-diez

Ayer cumplí veinti-diez años, y qué mejor manera de celebrarlo que rodando con los mejores. El cielo amenazaba con descargar en cualquier momento, así que buscamos la ventana azul que desde Palma se veía sobre la costa de Llucmajor. Evitando las cortinas de lluvia primaveral que en el horizonte se veían, logramos una media de 30 km/h llaneando por el Pla mallorquín, donde pedaleamos hasta cubrir unos 60 kms de recorrido total. La ruta incluyó espectaculares paisajes de coloridos campos en flor y ovejas recién paridas, multitud de aves esforzándose al máximo en sus cantos y vuelos de reclamo, y una reconfortante parada para tomar un refrigerio, y así celebrar que de nuevo hemos tenido la suerte de poder disfrutar juntos de una tarde ciclista de esas que no se olvidan. ¡Gracias coequipiers por estar conmigo en un día tan especial!

Espárragos

En sopa o en tortilla, en mojete o simplemente revueltos con ajos, huevos y jamón, los espárragos son una delicia. Este invierno ha sido especialmente lluvioso y los campos rezuman por doquier el agua que estos jugosos brotes necesitan para crecer. Un paseo por la Sierra de Tramuntana y la compañía de una recolectora tan especializada como Anabel garantizan la obtención de un buen manojo de este verde manjar. Mientras los cojo, la mente se me inunda de recuerdos de la infancia, cuando en primavera salía con mi padre a buscarlos por las Sierras Subbéticas Cordobesas. Mientras los cocino me acuerdo de mi madre, y de la magia tan especial que sólo ella sabe dar a cada comida que prepara. Sin embargo mientras los como no consigo acordarme de nada, pues es tanto el placer que los sentidos se me bloquean, y entonces únicamente me queda disfrutar.

domingo, 5 de abril de 2009

La nueva burra del Javi

La de ayer fue de las buenas. Después de varios días de lluvia y viento, la Primavera nos invitó a rodar. La tarde estaba inmejorable, un poco de viento de Tramuntana pero poca cosa. Setenta y tres kilometrillos con el Javi y su nueva máquina. De Palma a Valldemossa, luego a Deià, hasta Sóller y vuelta a Palma por el Coll. Los limoneros cargados y los verdecillos encelados fueron testigos de nuestro periplo. No sólo el cuerpo sino también la mente agradecen tal aluvión de estímulos sensoriales, y más aún si viene aderezado con un toque de endorfinas recién segregadas. Y para rematar, parada en Sa Taverna de S'Esgleieta, refrigerio y cacahuetes a puñados para celebrar que acabamos de vivir uno de esos pequeños grandes momentos que para siempre quedarán. ¡Buen estreno para la bici del Javi!


lunes, 16 de febrero de 2009

Coronando

Tres salidas en bici, tres puertos de montaña. El primero el de Cura, en la Serra de Randa, con Chico. Atravesando el pla de Mallorca entre verdecillos y vinagreras llegamos a la base del insigne macizo, y desde allí, no sin un poco de esfuerzo, ascendemos al serpenteante son de las curvas asfaltadas hasta llegar a la formidable ventana de 360º que nos muestra el horizonte insular.

El segundo al Coll d'Honor, en la Serra de Tramuntana, con Javi. Tarde invernal disfrazada de primaveral, escalamos el valle de Orient sin más compañeros que las criaturas que habitan el paraje de manera natural. Nos sincronizamos con el sol del atardecer para teminar nuestros recorridos de manera simultánea. Es bueno para el cuerpo, y también lo es para la mente, recorrer un trocito de sierra en bicicleta respirando el aire fresco tan escaso en nuestras urbes.

El tercero, tambien en Tramuntana, enlaza el puerto de Valldemossa con el Coll de Sóller pasando por Deià. Cincuenta kilómetros con Chico respirando aire un poco más frio de lo deseado, pero compensado por unas vistas costeras excepcionales, cabritos recién nacidos y encinares saludables que aún resisten al asedio del hombre y su obsesión por transformar.

Tres rutas de montaña que han sido tres episodios de libertad rodada en compañía sinigual. Que no nos falten nunca estos momentos, que será señal inequívoca de que hemos alcanzado la verdadera felicidad.

viernes, 6 de febrero de 2009

Los Demonios

Los demonios han salido como locos por las calles, se retuercen y se agitan y no conocen a nadie. Son distintos pero iguales, nos acechan fuego en mano, la noche les protege, la tiniebla les invade. Traviesos y nerviosos, se saben vencedores, y salen de la tierra agitando sus pendones. Tu y yo los miramos seducidos por las llamas, al son de los cencerros abstraídos por su danza. ¡Ahoga en el fuego las penas que persiguen nuestras almas! ¡Canta con fuerza sus himnos por si acaso no hay mañana! Locos han salido, los demonios por las calles, no temen a la lluvia y no conocen a nadie.

viernes, 30 de enero de 2009

Un Amigo, un Tesoro

Seguro todos tenemos esa sensación de que el tiempo no ha pasado cuando de nuevo nos reencontramos con un buen amigo. Eso mismo es lo que yo sentí cuando hace pocos días recogí en el aeropuerto al genial Álvaro. El objetivo principal era conseguir que se despejase de la estresante atmósfera de la gran ciudad, y para ello contábamos con tan sólo tres días. Para garantizar el éxito de nuestra empresa el primer día nos lanzamos sin pensarlo a coronar el Puig des Galatzó. Es fantástico tener la oportunidad de hacer esta ruta entre semana, cuando lo único que te encuentras es un cazador andarín o alguna pareja de senderistas alemanes. Conversando y al tiempo caminando llegamos a la cumbre en un par de horas. Allí, la foto de rigor y el reconstituyente bocadillo junto el vértice geodésico, para después ir descendiendo poco a poco. Al día siguiente decidimos relajar las piernas y en su lugar estimular la vista ante el formidable espectáculo submarino que ofrece el Palma Aquarium, donde tenemos la suerte de contar con un guía del lujo: el Chico. Tres agradables horas de anémonas, corales, morenas y tiburones que permanecerán largo tiempo plasmadas en nuestras retinas. Por la tarde una relajante partida de Carcassonne junto a Anabel y una distendida velada en casa metidos en el brasero. El último día nos lo tomamos con más calma, paseando por el centro de la ciudad, visitando librerías y almorzando de restaurante. El tiempo avanza implacable y en contra de nuestro deseo llega la inevitable hora de partir hacia la zona de salidas del aeropuerto. Abrazos y la promesa de regresar cuando el tiempo mejore, pero esta vez con el título de buceo bajo el brazo. Ya estoy desando que llegue el momento. Aquí tienes tu casa Álvaro.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Torrent de Coa Negra

Fina lluvia sobre verdes hojas, entre las ramas se cuela la luz, hoy blanca de nubes y fría sin sol. Las encinas ríen a carcajadas, ¡qué cosquillas les hace el agua en las raíces! Escucha Anabel los latidos de savia a nuestro alrededor, concierto privilegiado para oídos entrenados. Setas, musgo, líquenes ... Sinfonía bioquímica para los sentidos. Escenario que destila lignina y clorofila. Quiero germinar aquí, crecer junto a esta cascada. Que el petirrojo inquieto anide en mis ramas, quiero reirme como ellas, poner el suelo perdido de bellotas. Ese muro de piedra será la pizarra de nuestra escuela, y ese remanso será nuestro lugar de lectura favorito. A nuestra propia sombra echaremos la siesta cuando el rio prefiera estar en el mar; que cuando se harte de sal volverá sonrojado y arrepentido a esta su morada otoñal. Sin semáforos y sin neveras, sin tejados y sin ruedas. Aquí quiero germinar, y en el peor de los casos, bajarnos con el rio al mar.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Cala Falcó

Cuando sopla tramuntana lo mejor es buscar un ricón tranquilo para bucear en el sur. Nosotros que ya somos expertos apneistas lo sabemos y por eso el sábado pasado nos fuimos a bucear a Cala Falcó. Que sea temporada baja y que corran tiempos de crisis es sin duda lo mejor para encontrar la costa despejada y tranquila. Llegamos a eso de las diez y media de una mañana primaveral, de esas en las que la sensación de los rayos del sol sobre la pálida piel invernal es extremadamente agradable. En ajustarnos los neoprenos no tardamos demasiado, seguramente debido a las ganas que teníamos de saltar al agua. Después comenzó el festival submarino. La profundidad del fondo no pasaba de los 17 metros, y fue una lástima porque a mi ese día me apetecía comprimir los pulmones un poco más. A cambio nos encontramos un precioso fondo de arena salpicado de conchas y esqueletos de erizos de mar. Creo que pasamos una hora y media como peces en el agua antes de regresar a la fase atmosférica del planeta. Entonces el calor del sol fue doblemente reconfortante. La vuelta como siempre, esa sensación de paz y de buen apetito que tan enganchados nos tiene. Lo mejor del día: los tres fichajes que están a mi lado en la foto y que no se lo piensan ni un segundo cuando el viernes por la noche les propones ir al mar al día siguiente. Lo peor: un señor en lancha y otros dos en sendas motos de agua que navegaban muy cerca de la orilla a gran velocidad sin cuidado de lo que pudiese haber en el camino. Por suerte (y como siempre) llevábamos las boyas de señalización.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Un Buen Jueves en Inca

El pamboli siempre sabe a gloria, y más aún cuando se toma bien acompañado. Ayer logramos escapar del intenso campo gravitatorio que Palma ejerce sobre nuestras vidas cotidianas y nos aventuramos a explorar las tierras de Inca. Anabel, Silvia, Juan y servidor nos plantamos en casa de Eva y Vanesa a eso de las 19:30, y con la misma nos lanzamos a pasear por las calles del pueblo que celebraba su tradicional “Dijous Bo”. Centenares de tenderetes y comercios repletos de todo tipo de artículos adornaban los rincones más céntricos de la localidad, dónde un continuo bullir de gente se encargaba de crear una atmósfera lo suficientemente relajada y festiva como para alejar de nuestras mentes cualquier atisbo de preocupación. Aunque no llegamos a tiempo de comer la sonada ensaimada gigante, la deliciosa cena con la que nuestras anfitrionas nos agasajaron bien pronto nos hizo perder el deseo por tan emblemático dulce mallorquín. Tras la cena nos abrochamos los cinturones y sin tener que sufrir los efectos del jet-lag emprendimos un viaje virtual a Nueva Zelanda, que capitaneado por nuestra pareja de recién casados y asistido por las preciosas fotografías que trajeron de su viaje de boda, rellenó nuestras neuronas de cascadas, montañas, glaciales y bosques de ensueño.

Resumiendo: un jueves bueno con gente buena, ¿acaso no es perfecto?

¡Gracias!

jueves, 23 de octubre de 2008

Una pequeña gran aventura en Menorca

Tras engullirse nuestras bicicletas, kayaks, equipos de buceo, víveres e instrumentos musicales, la furgo del Mario se encontraba en condiciones de emprender un proceso digestivo de dos días de duración en la increíble isla de Menorca. La expedición comenzó a última hora del pasado viernes 17 de Octubre, cuando después haber dado buena cuenta de dos tercios de hamburquesa en una fiesta reggae que se celebraba en la Factoria de So de Son Llaut, Chico, Mario y yo mismo partimos rumbo a Alcudia con la intención de amanecer a la vera del barco que nos trasladaría a Ciutadella. La tertulia científica mantenida durante el trayecto marítimo hizo muy llevaderas las tres horas de vaivén que no separaban de la tierra del queso y la ginebra. Nada más atracar nos revitalizamos con unos bocadillos de salchichas a la cerveza y con la misma enfilamos hacia el Cap de Cavalleria. Remo en mano y vestidos de neopreno navegamos el par de millas que separan el embarcadero de Sa Nitja de Es Pas de S'Illa des Porros. La primera impresión nada más caer al agua es indescriptible. Fondos pristinos adornados con Gorgonias, Meros imposibles, Doradas más propias de relatos mitológicos, ... Dos inolvidables horas a 20 metros de profundidad que nos recordarán siempre lo que debió ser en un principio todo el archipiélago balear. Una vez en tierra salimos dirección a Maó para reencontrarnos con Lourdes, con toda seguridad la mejor cocinera de la cuenca mediterránea, siempre escoltada por su inseparable perrito Choco, famoso en el mundo entero por comerse tu camiseta en cuanto te descuidas. Pasamos la noche en su preciosa casita, donde guitarras y vasos de pomada en mano disfrutamos de una velada sembrada de risas y canciones. Una vuelta por los bares del puerto de Maó y a reposar la ginebra en la cama, que al menos un servidor no está ya para según que trotes. El domingo decidimos volver a ir a bucear, así que pasamos buena parte del día en el Cap de Favàritx. Aunque teníamos algo de viendo del noreste, la superficie del agua era perfecta para salir con el kayak. Remamos hasta alcanzar un pequeño embarcadero natural improvisado donde pudimos fondear con tranquilidad, y al que no regresamos hasta bien pasadas un par de horas protagonizadas por Nacras, Morenas y Sargos. Salimos del agua con el tiempo justo para regresar a casa de Lourdes, recoger las cosas, degustar la deliciosa coca de trampó que con cariño nos había preparado, y regresar a Ciutadella para embarcar de vuelta. Entre que el barco sale y no sale, cae una reconstituyente sartén de revuelto de judías con jamón. Al llegar a casa la fantástica sensación de haber dedicado el fin de samana a hacer lo que más nos gusta: disfrutar de la vida. Sin duda que habrá que repetir. ¡Qué poco duran las cosas buenas! Gracias Chico, gracias Mario, gracias Lourdes.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Kéfir

El kéfir, o el “alien” como Anabel lo llama, es mi mascota favorita. Un ser inmortal ávido de leche y de una generosidad sin igual. Sereno y silencioso. Simbiosis microbiótica en perfecta sintonía química. Prolongador de vida al tiempo que agradable al paladar. Ligeramente cremoso como la vida misma, suave y gaseoso como el amor, y con el leve toque ácido que imagino ha de tener la muerte. Hay quién le añade miel, fruta, mermelada, canela. Yo lo prefiero tal cual viene al mundo.

Cada trago de kéfir se transforma en un cable de acero, que a modo de grúa rescata de lo más profundo de mi memoria cálidos recuerdos de aquellos años estudiando en Granada. Al filtrarlo a diario para obtener el sabroso yogur, siento que en la cocina están también el Cachu, el Vicen, el Largo, el Plata, …, preparando uno de esos lebrillos de lomo al ajillo que te obligaban a ceder un agujero en el cinturón, aquellas legendarias sopas de espárragos que empañaban los cristales de la casa en invierno, los crepes rellenos de todo lo que nuestra imaginación proponía, esos desayunos molineros con el pan que nos traía el Vinagres… ¡qué días tan especiales!

Ahora no los tengo cerca, pero no hay día que no brinde por ellos con el kéfir en la mano y lo vivido en el corazón. ¡Salud compañeros!

lunes, 6 de octubre de 2008

Mañana de Domingo a Piñón

¡Vaya día de verano el que tuvimos en Mallorca ayer domingo! La verdad es que viendo lo gris que se presentó la tarde del sábado, lo de ir a las 10:30 a S’Esgleieta para asistir a la cita ciclista con Chico y con Dani parecía poco probable. Pero bienvenido sea el cambio de tiempo, y a la hora señalada los tres estábamos listos para salir. La ruta la decidimos en el acto, y aunque a priori sonaba un poco fuerte, nos lanzamos a la carretera sin titubear. S’Esgleieta – Valldemossa – Deià- Sóller – Coll de Sóller – S’Esgleieta. La subida a Valledemosa se endurece a partir de S’Estret, y aunque luego la pendiente no es tan pronunciada ninguno de nosotros dice una palabra hasta coronar Valldemossa. Allí comienza el verdadero deleite para los ojos, cuando al pedalear por la Tramuntana paralelos a la línea de costa el gran azul se extiende hasta el infinito hacia babor, mientras los verdes pinares y encinares nos refrescan durante el descenso desde estribor. Los ratos de rellano son aprovechados para charlar y reir un rato. Una curva un poco cerrada, piso levemente la línea discontinua que separa los carriles y justo de frente un coche de la guardia civil, vocinazo desde el volante, se detienen y las energías cinética, potencial y sobre todo el consejo de mi hermano de ¡no te pares tron! me convencen para irme de allí cuanto antes. La ascensión desde Sóller al Coll la hicimos mucho mejor que la vez anterior, Dani demostró que está en plena forma y subió el puerto como una bala. Arriba la vista era formidable, la atmósfera estaba tan limpia que se veía perfectamente el archipiélago de Cabrera. La bajada fue agradable, pues la carretera discurre por la soleada vertiente sur. Aprovechamos el tramo final para rodar rápido en fila india, como según Dani hacen los caballos cuando saben que la cuadra está ya cerca. Una mañana fantástica a la sacamos hasta la última gota de jugo. Cualquier tarde de esta semana quedaremos de nuevo para subir al Puig de Randa, y esta vez trataremos de reunir al pelotón al completo. ¡Hasta entonces co-equipiers!

Noche de Percusión en la Factoria de So

jueves, 2 de octubre de 2008

Menorca Preciosa (II)

Volvimos encantados del primer viaje a Menorca y no pudimos resistir la tentación de repetir la hazaña. Pusimos los pies en la isla el pasado viernes, o más bien las cuatro ruedas de mi pobre y lastimado coche, el cual se bajo del barco cargado hasta los topes con todo lo necesario para disfrutar a tope del fin de semana. A pesar de que las nubes descargaban agua a mansalva en tierras peninsulares, tuvimos la suerte de no ver llover en los tres días e incluso disfrutamos de un sol radiante. Lo primero fue comprar una botella de gin Xoriguer para amenizar las veladas con pomada de la tierra, brebaje muy recomendable para quién aún lo desconozca. Por supuesto no faltaron las actividades acuáticas: travesía en kayak desde el Cap de Favaritx hasta Cala Tortuga y buceo a pulmón con el equipo liguero. Todo lo anterior complementado con un par de visitas al Parc Natural de s’Albufera de’s Grau, donde pudimos caminar entre acebuches y lentiscos mientras observábamos las anátidas y rapaces que habitan el lugar. No nos impresionaron menos los acantilados del Cap de Cavalleria y la playa del mismo nombre. Al sur, la playa de Binigaus tampoco se queda corta: aguas cristalinas y fondos de color turquesa en un enclave bien conservado. De los pueblos visitados, destacamos el particular encanto de Forneills. La subida al punto más elevado de la isla, el monte Toro nos sorprendió gratamente con una fantástica panorámica de 360º en la que se podía ver en prácticamente en su totalidad la costa menorquina. Todo lo bueno se acaba y realmente dura poco, así que el domingo por la noche tocó subir de nuevo al barco y regresar a Mallorca para seguir cumpliendo con nuestras obligaciones. Corolario: tres días increíbles disfrutando junto a Anabel en un paraíso mediterráneo.

miércoles, 1 de octubre de 2008

60 km de puro placer

Vehículo de tracción humana, saludable para el cuerpo y liberador para el alma. La bicicleta da alas a nuestro espíritu. Cada pedalada te acerca un poco más a la meta, a la cumbre de ese puerto que se levanta desafiante ante el manillar, poniendo a prueba tu capacidad de lucha contra la gravitación. Una vez arriba te sientes satisfecho, has llegado allí por ti mismo y eso hace que todo cuanto te rodea sea todavía más valioso. Es tu pequeño gran momento de gloria, preludio de un refrescante descenso. Y si esta aventura se afronta con un grupo de amigos rodando a la par, la experiencia adquiere el máximo grado de perfección. Ayer por la tarde tuve la suerte de lanzarme a la carretera con Mario y con Javi, dos ciclistas mallorquines de indiscutible categoría. Unos sesenta kilómetros repartidos entre Palma, Puigpuient, Galilea, Escapdellà, Calvíà, y Palma de nuevo por el Coll de Sa Creu. Un rato de lo más agradable, con un cielo despejado, aire fresco y mucha conversación entremezclada con las pedaladas. De esos días que uno llega a casa casi de noche y tras cenar a cuerpo de rey se duerme como un lirón. Que nunca nos falten estos momentos. ¡Gracias compañeros!

lunes, 22 de septiembre de 2008

Tres en el Azul

¡Vaya mañana la de ayer domingo! Javi, Chico y un servidor quedamos tempranito para aletear un rato. El mar estaba impecable, la visibilidad era estupenda, y aunque no vimos un gran número de peces el ejercicio nos sirvió para recuperarnos del tiempo de parón que hemos tenido con las vacaciones. A unos 20 metros, nos topamos con un mero de tamaño respetable y una morena resguardada en su refugio rocoso. Poco más adelante en los restos de una pequeña embarcación naufragada otra morena asomaba la cabeza mirándonos con curiosidad. Parece que las enromes aglomeraciones de medusas que veíamos en el verano poco a poco han ido desapareciendo, hasta el punto de que ayer tan sólo vimos un ejemplar aislado. Lo peor del día fue que Javi perdió sus guantes ... pero alguien los encontrará y les dará utilidad. Lo mejor, el buen rato de buceo en apnea y conversación que tuvimos los tres, y esa agradable sensación de relax que tan sólo se consigue tras varias horas disfrutando en el mar. ¡Hay que volver a submaliarla pronto!

¡Vivan los novios!

Silvia y Juan ya se han casado. Fue el pasado sábado 20 de Septiembre a eso de las 12 del mediodía en el bonito escenario que ofrece el Castillo de Bellver. Tras una ceremonia preciosa en un ambiente familiar lo celebramos por todo lo alto en la Posada del Conde, muy cerca de Esporles en plena Serra de Tramuntana. A lo largo del día conocimos gente estupenda con la que conectamos desde el principio. Tras el banquete, música en directo y una ceremonia alternativa donde los elementos de la naturaleza fueron invocados para sellar el enlace de nuestros dos amigos para siempre. Tarta de chocolate, conversación amigable y a casa a descansar. ¡Que seáis muy felices! Os deseamos los mejor del mundo.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Una tarde rodada

Ayer la tarde fue literalmente sobre ruedas. Mientras la mayoría de los habitantes de Mallorca se dedicaban a mantener viva la sana costumbre de la siesta, Mario, Javi, Dani y un servidor nos reuníamos en Esporles con sendas bicicletas para estirar un poco las piernas, y al tiempo coger el aire necesario para aguantar el tirón de la iminente semana que ya asomaba las orejas. De Esporles rodamos hacia Deià por la carretera de la Tramuntana, y una vez allí continuamos hasta Sóller. A continuación subimos el Coll, y tras bajarlo hasta S’Esgleieta regresamos a Esporles. En total unos 65 kilómetros de Tramuntana en estado puro, de paisajes imposibles, de subidas un tanto prolongadas para los que estábamos más desentrenados, y sobre todo de buenos compañeros esperando para reagruparnos en la cima de cada puerto. Al final de la etapa foto de familia, un refrigerio en inmejorable compañía, y la nada desdeñable sensación de haberle sacado todo el jugo al fin de semana. Yo no le pido más a una tarde de domingo. ¡Nos vemos en la próxima co-equipiers!

jueves, 11 de septiembre de 2008

Subida al Pico Tiñosa

Después de haber coronado el Bermejo la semana pasada, lo suyo es hacer la Tiñosa. Sus 1568 metros de altitud la convierten en el techo de la provincia de Córdoba. A las siete de la mañana sonó el despertador y tras desayunar en condiciones nos dirigimos mi hermano y yo hacia la base noroeste de esta formidable montaña. El día ha amanecido estupendo, a pesar de las amenazas de tormenta que ayer escuchamos en las previsiones meteorológicas. Dejamos el coche en el cortijo de Las Chozas de Toledo y comenzamos la ascensión. Tras abandonar el bosque de encinar y su orla de escaramujos y retamas, empieza el tramo más abrupto del camino. Las imponentes paredes calizas son el hábitat favorito del silencio, y a buen paso nos fuimos adentrando en ellas como si de un viaje al pasado se tratase. Escasa debe ser la diferencia entre nuestra percepción de aquel entorno, y la que habrán experimentado los miembros de las diferentes culturas que a lo largo del tiempo han pasado por el lugar. Al tiempo que nos acercábamos a la cumbre, una pareja de buitres leonados realizaban planeos circulares aprovechando las corrientes térmicas de aire ascendente. A menor velocidad que ellos, pero con la misma decisión, conseguimos alcanzar la cima y con ella esa reconfortante sensación de satisfacción que asalta el corazón de todo montañero tras el esfuerzo de la subida. Pan con aceite de la tierra, embutidos y algo de fruta mientras divisamos alrededor parte de las provincias de Granada, Málaga, Sevilla, Jaén, Almería y por supuesto la propia Córdoba. Poco a poco descendemos, deteniéndonos admirados ante las centenarias hiedras de troncos retorcidos encaramadas en los paredones más umbríos. Los primeros azafranes ya están floreciendo, lo que indica que el otoño llama a la puerta reclamando su turno: “¡señor verano, señor verano! Hágame usted el favor de dejarme pasar, que este año traigo agua en abundancia para esta tierra seca, buena cosecha de aceituna en los olivares, gran surtido de setas para los campos, y mucha paz para las criaturas del lugar”

lunes, 8 de septiembre de 2008

Una Belleza Alada

La mariposa Chupaleche (Iphiclides feisthamelii) siempre ha llamado mi atención. De pequeño recorría los campos escudriñando una por una todas las plantas del género Prunus (endrinos, almendros, melocotoneros, …) que encontraba con la ilusión de hallar alguna oruga de esta especie para criarla en casa y después liberarla en el mismo lugar que la recogí. Recuerdo que cada año que pasaba era más difícil encontrarlas y ya hace tiempo que no he visto ninguna. La actual crisis de Biodiversidad derivada de la actividad antrópica afecta a todos los rincones de nuestro planeta, y las Sierras Subbéticas cordobesas no parecen ser una excepción. Es por ello que me alegré mucho cuando el pasado domingo tropecé con un par de ejemplares de segunda generación de adultos de esta preciosidad entomológica. La Chupaleche es una de las mariposas diurnas más grandes de la Península Ibérica, y su vistoso patrón de coloración alar es capaz de enamorar a quién menos le gusten los insectos. Todos los lepidópteros llaman mucho mi atención, pero esta especie en concreto siempre ha hecho hervir mi sangre de manera especial. Ojalá que no desaparezca nunca de nuestros campos.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La alegría de la huerta

La huerta de la Almorzara siempre nos ha dado buenas hortalizas. Desde pequeño me he criado laboreando esta tierra con mi familia, y aunque las faenas del campo son el más duro trabajo hasta ahora he conocido, bien siente uno que ha valido la pena el esfuerzo cuando llega la época de la recolección. Los ingredientes son muy sencillos: buena tierra para sembrar, agua cristalina para regar, y largas horas doblando la espalda azada en mano. Para que las hortalizas sepan a lo que tienen que saber, el sudor del hortelano tiene que mezclarse con el agua de riego. El sol se encargará del resto. Un buen rato de conversación con mi padre y sus amigos, recojo los huevos de las gallinas, una buena cesta de higos, … ¡y vamos pa la casa que estoy impaciente por probar el gazpachito!

martes, 2 de septiembre de 2008

Subida al Pico Bermejo

Bermejo es el nombre del segundo pico más alto de la Córdoba. Sus 1470 metros de altitud encarados por la vertiente noroeste han sido esta mañana objeto del deleite tanto de mi hermano como mío propio. Es éste un paraje Subbético singular donde los usos tradicionales del suelo y las artes ganaderas se mezclan con la naturaleza en su estado primigenio, demostrándonos que es posible lograr un modelo de manejo sostenible en el que hombre y naturaleza se respetan mutuamente. El carácter escabroso e inclinado del perfil no hace de la ascensión una empresa precisamente fácil, aunque esto queda relegado a un segundo plano al contemplar los espectaculares paisajes calizos que el paso de los años ha ido esculpiendo con paciencia. Aulagas, marrubios, matagallos, tomillos, hiedras, escaramujos y sabinas son algunos de los afortunados habitantes del lugar, y por los cuales uno desearía cambiarse para así pasar la vida inmerso en el plácido sosiego imperante, alejado de nuestras estresadas y artificiales vidas urbanas.

La cumbre es un premio merecido para todo montañero, y nosotros celebramos el nuestro por todo lo alto con pan, aceite y embutidos de la tierra. Allí arriba hemos compartido el espacio aéreo con varios buitres, una pareja de gavilanes, alguna collalba negra y multitud de mariposas que desde cualquier punto de la base siguen instintivamente la pendiente ascendente para reunirse en la cumbre e interaccionar, como si de un punto de encuentro evolutivamente acordado se tratase. El descenso, sufrido para nuestros pies y rodillas. Abajo, la fuente de los Torneros, fría y reconstituyente. ¡A casa que la familia nos espera para almorzar, y el gazpacho como está rico es recién hecho!